Le gramme
Le Gramme: la joyería masculina en su forma más pura
Nacida en 2013 bajo el impulso de Erwan Le Louër, la casa Le Gramme encarna una nueva visión de la joyería masculina: minimalista, arquitectónica y profundamente arraigada. Antiguo diseñador industrial y figura comprometida con el lujo responsable, su fundador ha colocado la unidad de medida como principio creativo central, dando origen a una colección de joyas nombradas según su peso, como una firma.
Una fabricación francesa al servicio del diseño
Desde el pulsera 15g en plata pulida hasta el anillo 7g cepillado, cada pieza de Le Gramme está diseñada como un objeto de diseño, pensado para durar, para regalar o transmitir. Las líneas son puras, los volúmenes equilibrados, y cada acabado — cepillado, pulido, mate o liso — resalta la nobleza del metal utilizado. Oro amarillo 750, oro rojo 750, plata 925: materiales preciosos, moldeados a mano entre el Ardèche y el Doubs, respetando el saber hacer francés.
Le Gramme: una joya identitaria, firma discreta y personal
Más que simples accesorios, las joyas de Le Gramme expresan una identidad.Acompañan el gesto, revelan una presencia discreta pero afirmada, y se llevan solas o en acumulación, según las personalidades. Su diseño unisex atrae a un público ecléctico, desde creadores de moda como Alexis Mabille o Joseph Altuzarra hasta figuras de la cultura como Marie-Agnès Gillot o Augustin Trapenard.
Piezas numeradas, pensadas para atravesar el tiempo
Cada joya está grabada con su gramaje, un número de serie único y un punzón, garantía de autenticidad. Un enfoque que confiere a cada modelo una dimensión casi ritual, como un talismán contemporáneo que se elige por su pureza formal y su carga simbólica.
Le Gramme: la elegancia contemporánea a través del detalle
Con sus líneas icónicas como la pulsera de cable, inspirada en la arquitectura de los puentes atirantados, o el 21g, pieza emblemática de la marca, Le Gramme continúa escribiendo una historia donde estética, precisión y emoción son uno. Un homenaje al detalle, a lo intemporal, y a una cierta idea de lo masculino — elegante, libre y reflexivo.