Aurélie Bidermann, una parisina amante de los viajes, defiende una estética poética con un toque de exotismo. El brazalete Diana se caracteriza por sus curvas retorcidas en resina color amapola y bañado en oro amarillo. Recordando a los collares hippies de los años 1960 y los dulces de caña, puede combinarse con el collar o pendientes a juego o usarse solo.