« En el jardín de CADE, el tiempo se detiene » - Tiphaine Cogez Cousseau. Este perfume habla de transmisión. Aquella cuyas colores, olores y sabores están grabados para siempre. Un homenaje al espíritu familiar, a la compartición de los rituales cotidianos que nos moldean de por vida.
Sus esencias preciosas esbozan el edificio de un momento suspendido en el jardín de CADE donde el cuero suave del sillón color cognac se tiñe de aromas. Como una instantánea guardada con cariño en la mesita de noche, nos transporta de repente a eternos veranos.